noviembre 26, 2020

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El polémico VAR al descubierto – Se pueden manipular imágenes

El polémico VAR

El polémico VAR, la tecnología Video Assistant Referee (VAR), se estrenó oficialmente en el Mundial de Rusia 2018 con la idea de minimizar errores y ofrecer justicia al deporte rey. En apenas dos años de vigencia, su aplicación ha desatado polémicas en lugar de fallos justos y la tecnología está siendo manipulada con fines totalmente ajenos a la justicia. Si antes era un árbitro el que se equivocaba ahora existen vatios con el amparo de la tecnología para imponer fallos equivocados. Mientras los que dictaminen no sean máquinas totalmente imparciales como en el caso del tenis (ojo de halcón) o el chip en los balones para ver si toda su circunferencia traspasó la raya de gol, esta herramienta estará expuesta a ratificar errores groseros en lugar de corregirlos o a complicidades entre el árbitro en cancha y los árbitros en la sala de imágenes.

El polémico VAR es un invento del ingeniero español Antonio Ibáñez de Alba y la patente pertenece al controvertido banquero español Mario Conde, que terminó preso por la estafa del banco Banesto. Pero la ciencia es lo que cuenta y al ingeniero Ibáñez se le ocurrió la idea tras asistir al España versus Italia en el Mundial Estados Unidos 94, encuentro en el cual el delantero español Luis Enrique recibió un salvaje codazo del defensa Tassotti que el árbitro no llegó a ver y la agresión quedó impune. La imagen del español sangrando dio la vuelta al mundo y el espectador Ibáñez salió del estadio pensando en que algo se tenía que hacer. “Yo, que nunca he sido muy futbolero, sentí una tristeza inmensa. En el transcurso de unos meses, encontré el antídoto contra las polémicas arbitrales”, contó al diario El Mundo.

El polémico VAR

El ingeniero Ibáñez había trabajado para la NASA hasta 1994. Un año después, fue contratado para ocupar un puesto en el departamento de Investigación y Desarrollo de una de las empresas de Mario Conde. “Me dieron plena libertad para investigar sobre lo que yo considerara oportuno —cuenta Ibáñez—. No tenía un horario fijo ni tampoco unos objetivos concretos que cumplir. Mi labor consistía en adelantarme 10 o 15 años a las necesidades de la gente y en plasmar todas mis predicciones en papel oficial”. En pocas palabras, iba testeando ideas novedosas de cualquier índole para “mejorar la vida humana”.

El polémico VAR y su presentación en sociedad

El 1º de septiembre de 1995, el ingeniero presentó la solicitud de patente de un sistema inteligente para la asistencia en decisiones arbitrales. Era el polémico VAR. “Apliqué algunos de los avances científicos que había ido perfeccionado en Estados Unidos para realizar un control electrónico del perímetro del campo y de las coordenadas instantáneas del balón por medio de un sistema de gonios y sensores de corte conectados a varios chips”.

Ibáñez también recuerda su relación con el empresario que le dio el encargo: “Me citaba en su casa de la calle Triana o quedábamos en el Ritz para que le pusiera al corriente de los avances de mis investigaciones. Cuando le hablé de el polémico VAR, me contestó de inmediato: Antonio, patente. Era su forma de decir que la idea merecía la pena. Un minuto le bastaba para saber si un proyecto tenía o no futuro. Y rara vez se equivocaba“.

Ante los bochornosos hechos ocurridos el pasado 13 de octubre en el gramado del Nacional de Lima, el destacado periodista peruano Luis Enrique Negrini conversó en exclusiva con Antonio Ibáñez para conocer su opinión sobre cómo se viene implementando El polémico VAR. La conversación dejó más de una sorpresa.

Ibáñez reveló que el actual el polémico VAR es una aplicación defectuosa e incompleta de la versión real y por tanto carece de eficacia. “La primera patente que se creó del VAR fue mía, hace más de 20 años. Siempre he dicho que las copias que se han hecho de esta patente han sido malas copias. Las jugadas que se revisan usando solamente imágenes dan indicios de error en un 100%. No son fiables. Las imágenes son manipulables y no se rigen a la realidad” Para Ibáñez la validez del el polémico VAR no se limita únicamente al uso de imágenes sino a recursos tecnológicos de mayor precisión entre ellos la necesidad de que “El perímetro del campo debe tener bandas electromagnéticas al igual que los zapatos de futbol de los jugadores y el balón mismo para poder minimizar el error y aplicar una verdadera justicia”.

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