enero 15, 2021

Cruda Verdad

Últimas Noticias

Perú esta condenado a la mayor recesión económica de América Latina por la acción del COVID-19

Perú esta condenado a la mayor recesión

Perú esta condenado a la mayor recesión económica de América Latina ya que desde muy pronto se supo que el Perú sería una de las economías más zarandeadas por el virus. Con una de las tasas de mortalidad más altas del mundo en los primeros compases de la pandemia, las autoridades peruanas siguieron el criterio científico y optaron pronto por un confinamiento estricto —todo lo estricto que se puede en una economía en la que siete de cada 10 trabajadores se desempeñan en la informalidad—. La medida salvó vidas, su objetivo prioritario, pero —como cabía esperar— sumió a la economía en una profundísima recesión de la que los cuantiosos planes de estímulo con dinero público aún no han logrado rescatar: Perú sufrirá este año la mayor caída de PIB de América Latina tras un país —Venezuela— que hace tiempo dejó de regirse por los mismos parámetros del resto de la región.

Perú esta condenado a la mayor recesión y poco más de seis meses después de que el huracán de la covid-19 llegase a Lima y arrasase con todo a su paso, pocos trazos quedan de la economía dinámica que asombraba a propios y extraños en una América Latina estancada, que se sobreponía a su sempiterna crisis política y que cumplía, en fin, con las esperanzas depositadas en ella. En 2020, la economía peruana se hundirá un 13,9%, según las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), un revés que superaría con creces su mayor derrumbe en el último siglo (-12,3% en 1989, cuando la hiperinflación atenazaba la actividad) y que pondrá fin a más de dos décadas de crecimiento ininterrumpido. El ayer suena hoy lejano en el otrora alumno aventajado de la región; el anteayer, remoto.

“Ha sido el peor de los mundos: con una informalidad tan alta, la economía se paralizó pero la transmisión no. Y algunas medidas faltaron o llegaron con rezago, como la entrega de bonos [sociales], que demoró mucho”, critica Alonso Segura, exministro de Finanzas en tiempos de Ollanta Humala. En el punto más bajo —en primavera—, recuerda, se llegaron a destruir el 40% de los puestos de trabajo en todo Perú y hasta el 50% en la capital, Lima. “Ahora hemos recuperado la mitad, pero la parte restante va a tardar mucho más tiempo”. La economía, sostiene por teléfono, “no aguantaría un cierre más”.

Perú esta condenado a la mayor recesión

Sin embargo, Segura cree que la previsión del FMI se pasa de agorera. Aunque no por mucho: la economía peruana, según sus cálculos, caerá entre un 12% y un 13%, superando por poco el hundimiento de 1989. “Partíamos de una situación relativamente mejor que el resto de Latinoamérica: teníamos reservas, credibilidad en los mercados… Pero ha quedado demostrado que el optimismo y los logros fueron sobreestimados, y que la macroeconomía es fundamental pero no suficiente: no usamos esos buenos tiempos para hacer reformas que impulsaran el desarrollo, había deficiencias estructurales y ahora, con la pandemia, los ahorros fiscales nos los hemos volado en un año”.

Perú esta condenado a la mayor recesión – Hacia la recuperación

“Para entender esta caída hay que remontarnos a las medidas tan estrictas de restricción de la movilidad del segundo trimestre”, apunta Pamela Ramos, analista de Oxford Economics. “En el primer trimestre el PIB ya estaba cayendo, pero en el siguiente cayó un 30%, el mayor descenso de todas las economías emergentes. Fue un desastre total”. Con todo, Ramos, una de las economistas que más de cerca sigue el minuto a minuto de la economía peruana, induce a la esperanza: como Segura, cree que este año la caída será enorme pero menor de lo que dice el FMI. Y la recuperación, ya iniciada, está siendo incluso más rápida que en México o Argentina pese a haber sufrido un golpe mucho mayor entre abril y junio. “Eso habla bien de cómo está reaccionando la economía: el apoyo fiscal ha sido inusualmente fuerte”. Ramos sitúa el regreso al nivel de PIB prepandemia en el tramo inicial de 2022, antes que en otros grandes países latinoamericanos y mucho antes de lo que prevé el Fondo, que augura un rebote de poco más del 7% este año frente al 10% del Gobierno de Martín Vizcarra.

A %d blogueros les gusta esto: